¿Por qué los premios Oscar no tendrán presentador?

La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas ha decidido no contar con presentador en la 91º ceremonia de los Premios Oscar, que se celebrará el próximo 24 de febrero en el Dolby Theatre de Hollywood. Pero, ¿por qué nadie quiere tomar el que se supone es el mejor trabajo en Hollywood?

El último en asumir la responsabilidad, Jimmy Kimmel, cobró 15.000 dólares, mil veces menos que los 15 millones de dólares que recibe por hacer su programa, Jimmy Kimmel Live!, y tuvo que lidiar con el error en el anuncio de la Mejor Película del Año, en 2017. Después de él, el último en decir que sí al “puesto” fue el comediante Kevin Hart, que duró exactamente 48 horas en el rol, pues aunque inicialmente aceptó la oferta dos días después se metió en problemas por unos tuits homófobos por lo que decidió renunciar.

La revista Variety fue la encargada de confirmar la decisión: “Los Oscar están listos para embarcarse en una de las reinvenciones más radicales en la larga historia de la entrega de premios. Por primera vez en casi tres décadas, la gran gala de la industria cinematográfica planea ir sin un presentador”.

La última vez que los premios más importantes de la industria cinematográfica no contaron con un maestro de ceremonias fue en 1989. Muchos especialistas dicen que los famosos le están huyendo a este rol por las fuertes críticas que reciben al presentar este tipo de eventos y que a cualquier error, por pequeño que sea, su carrera puede terminar destrozada.